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Bartolomé Olegario Pérez
Nostalgia
Llevo en mi corazón la triste huella
de la eterna nostalgia sideral
y en los dormidos rayos de una estrella
de noche subo a donde Dios está.
Alguien me aguarda con amor profundo
en un país distante que soñé,
y en medio a las tristezas de este mundo
a veces me pregunto cuando iré...
Anémona sin fuerzas que consume
el viento de una tarde tropical,
eso es mi corazón: flor sin perfume
que poco a poco concluyendo va!
Sé que la dicha, mariposa errante,
me presto sus caricias una vez,
y que en mi alma triste, al breve instante,
helada y mustia se encontró después...
Yo persigo su huella con cariño
la busco por doquiera con afán
y a mi piadosa adoración de niño
se que pronto, muy pronto volverá.
Triste con mi pesar la aguardo un día,
y cuando vuelva a acariciar mi sien,
donde caiga mi alma muda y fría
la ansiada dicha se caerá también!... |